Frase o Cita de esta semana:

"Nacer es el comienzo de un viaje que la muerte no detiene, por el contrario, esa transformación, esa liberación le permite al alma liberarse del cuerpo, esto permite seguir el viaje hacía la eternidad donde nos encontraremos con nuestra Divinidad"
Time of Metanoia

30 de junio de 2012

La falsa voz, el ego

Sigmund Freud, considerado el padre del psicoanálisis dedicó parte de su vida al estudio de la mente humana. En el año 1923 presentó su trabajo basado en un modelo de tres partes de la mente. Fue un modelo teórico que utilizó para explicar cómo funcionaba la mente mostrando por primera vez al mundo el término ‘ego y la conciencia’ Freud trabajó la mayor parte de su vida tratando de explicar los problemas que surgían de ese ego recién descubierto. A pesar de ser un gran analista y ser tan prestigioso en la materia, ni él mismo con todo su conocimiento pudo curarse de sus propias dolencias mentales, probablemente su propio ego se lo impidió. Finalmente después de haber dedicado su vida al psicoanálisis concluyó que el hombre no tiene cura, para él todos padecemos de algún grado de neurosis y por lo tanto no podremos alcanzar la felicidad nunca.

No profundizó nunca en la grandeza del alma y a la edad de 70 años se le preguntó si aspiraba a la inmortalidad, contestó lo siguiente: ‘Cuando uno percibe el egoísmo que subyace a toda conducta humana, no siente el menor deseo de renacer. La vida, aún moviéndose en círculo seguiría siendo la misma”. Freud no tenía esperanza en la humanidad, no veía la perfección en todo un mecanismo imperfecto. En la historia será recordado por una de sus mayores contribuciones, lograr que la humanidad tomara conciencia de la falsedad de la personalidad, esa voz que llamamos ego.


¿Qué es el ego?
El ego es la voz interior que no es la “verdadera”. Es la contraposición a tu ser, a tu alma. ¿Cuándo surge? Al nacer vienes al mundo en pureza, sólo basta con mirar a un niño. A medida que vas creciendo tus padres, la escuela, la religión, el sistema político de tu país te van enseñando quién debes ser y lo que debes hacer. La familia te puede dar lo mejor pero también lo peor de ellos. El sistema educativo te inundará con tanto falso conocimiento que terminarás creyéndolo. Te enseña a leer, pero tienes que avanzar porque si no lo haces te quedarás rezagado es un sistema regido por la competencia.  Por otro lado, la política logrará que te etiquetes en alguna ideología: demócrata, republicano, socialista, comunista, liberal o conservador, cualquiera de los sistemas de gobierno en tu país. Pero la religión te hará el peor de los daños porque dependiendo el seno de la familia que provengas se te impondrá sin preguntarte el cristianismo, budismo, islám,  hinduismo o taoísmo entre miles de sectas existentes. Todos ellos contribuirán a formar tu falso ser. El señor Ego.

¿Dónde y Cómo trabaja el Ego?
En la mente. Esta última está creando continuamente pensamientos que vienen y van. Son de todo tipo y no tienen límites en el tiempo ni de frecuencia. Te bombardea con pensamientos de tu pasado, buenos o malos, del presente en el cual vives con los dilemas diarios y del futuro que te hace soñar con lo que no tienes y con preocupaciones o con posibles problemas que aún no han llegado. La mente tiene una voz muy fuerte que siempre te está acompañando. Es una voz tan poderosa que aún en tu muerte estará presente contando el último suspiro. Esa voz te crea dudas respecto a todo lo que se te presenta en la vida y es la que te hace disfrutar los aires de grandeza y superioridad. Logra que te motive el reconocimiento, aunque te hace negar lo contrario. Quiere que analices cuanto pensamiento se te atraviesa y mientras más te resistas mayor será su persistencia. Cuando tratas de engañarte al declarar que eres inmunes a su encanto, es en realidad cuando el ego está hablando. No es tu voz verdadera, simplemente es la otra voz.

Para el ego la competencia es vital, te dice que tienes que luchar, tienes que llegar muy lejos porque así tendrás éxito. Llévate a quien sea por delante con tal de alcanzar lo que deseas en la vida. En su debido momento te hará experimentar la culpa porque eso te creará una baja autoestima. Tu falsa voz desea que cuestiones todo, te dice es bueno ser analítico porque todo tiene que tener sentido. No acepta la opinión distinta y puede ofenderse si se siente atacado. El ego te hace mostrar la cara de la hipocresía porque con esta puede ocultarse.  Finalmente te dejará tirado en una esquina depresivo, infeliz y acomplejado. Te has compenetrado y estás tan identificado con ese falso yo que puede controlarte, puede tomar tus decisiones y más aún puede actuar por ti. Al final del camino te llegas a preguntar la razón de tus supuestas desdichas, pero sólo existe un culpable… tú lo permitiste. Le otorgas poder para que te haga vivir observando las leyes y los reglamentos, todo en el mundo son normas. Sólo así te hace juzgar y decidir qué es bueno y qué es malo.

Son esas leyes el instrumento para que salves o condenes a una persona. Te haces víctima de su adicción porque no tiene límites, te hace clasificar todo, cuestionar y te hace pensar que sólo tú posees la verdad. ¡Cuidado! El ego utiliza su mejor recurso, la espiritualidad. Con esto te hace estar siempre a la defensiva enjuiciando todo lo que tus ojos ven y otorgando a los supuestos transgresores todo el peso del castigo. Su concepto entre la lucha del bien y el mal lo obsesiona. Vive de eso y te inunda con pensamientos de que existen los buenos y los malos, por tal razón tienes que ubicarte en uno de los bandos.

¿Con qué te domina el ego?
Utiliza una poderosa arma: el miedo. El ego te aterroriza haciendo que creas que puedes perderlo todo, aún la vida. El ego no reconoce que hay vida después de la muerte. Para el ego es importante el miedo como medio para su supervivencia. Si no tienes suficiente dinero no puedes conciliar el sueño y con eso te controla la vida entera. Te posee cuando logra que le tengas miedo a la muerte, a la enfermedad, a la soledad, a ser rechazado, juzgado, no amado. Te hace estar decepcionado con las personas, la vida y contigo mismo. Te hace pensar que cada decisión es una nueva, pero te dice que tengas precaución porque alguien te puede lastimar. Muchas personas creen que esa voz es la del famoso personaje el “diablo”. Se les oye a menudo replicar: el “diablo” me puso un pensamiento, el “diablo” me hizo hacer esto o aquello, pero no es así. Es contradictorio porque entonces tendrían que afirmar que tienen el diablo dentro todo el tiempo y no quieren decir eso. ¡Imposible! Sólo lo hacen porque así justifican la condición de su falsa personalidad. En realidad no reconocen su otro lado, uno carente de luz. Es ese el otro yo, el cual no quieren aceptar, el lado sin luz de su personalidad humana.

‘Sólo el conocimiento que llega desde adentro es el verdadero conocimiento’.  Sócrates

¿Cómo me libero del ego?
Dejando hablar a la verdadera voz en medio del silencio, el verdadero yo.
Al ego le conviene apartarte de tu conciencia. Te aleja de la realidad verdadera y de lo que eres. Te quiere atrapar en el mundo de la ilusión, de lo común y corriente porque quiere que sigas creyendo que la vida sólo es dolor y sufrimiento. La voz del ego te puede parecer como la más lógica, pero no es la real. Sin embargo, La voz del alma es aquella que te resulta contradictoria, la que parece irracional, siempre es incomprensible porque es la voz real, es la voz de Dios que hay en ti. El poder que le permites tener a la voz falsa es tan grande que puede simular y opacar la voz verdadera con el deseo de controlarla y apagarla.

Tu verdadero yo surge cuando te detienes, ejerces el dominio propio y detienes la invasión de pensamientos del ego. Es la única manera que la podrás controlar. Es en el silencio y en la quietud de la mente cuando puedes sumergirte en ella hallando paz y sosiego. A través de la liberación de todo ese mar de pensamientos es que te deshaces de las culpas, los miedos, los juicios, los fingimientos y la hipocresía. Logras ver cómo la vida se une y contemplas la majestuosidad de tu interior.

El ego tratará de impedir esa conexión con tu ser, a él no le conviene que florezca la voz sensible del alma: el amor, la sensibilidad, la compasión, la verdad y el conocimiento de Dios. Sin embargo, puedes decirle a tu ego: Basta, mi ser va a conectarse con lo sublime. Puedes rechazar cualquier tipo de pensamiento, sólo sigue el silencio buscando esa unión divina con el Altísimo. Sabrás que para lograrlo tienes que apagarte, desconectarte de ese enchufe que te tiene encendido todo el tiempo. Necesitas descansar en la paz, necesitas reposo. Tu alma te está pidiendo a gritos recargarse, ¡Escúchala! Tu ego te dirá que necesitas estar activo, pensando, analizando. Te pide que no pares de pensar, pero tienes que hacerlo porque si no lo haces el ego te atrapará en un círculo vicioso, el que nunca se detiene. Te dará lo que quieres, pero luego tendrás otra necesidad, otra cosa sin resolver.

Siempre hay más, más y no acaba. Te dice cuando tengas eso serás feliz, cuando seas perfecto todos te verán como un “santo”, te amarán pero no es cierto, es otro engaño más. A pesar de que el ego es algo que no podrás borrar mientras estés en este cuerpo, sí puedes controlarlo. Lo único que tienes que hacer es decirle no. NO al juicio, NO a la hipocresía, NO a todos los prejuicios. Ama, ve y disfruta la vida tan simple como es, imita la sabia naturaleza que vive en armonía con todo. Ten compasión y no trates de analizar a los que no son como tú y sobre todo aquel que consideras tu enemigo, bendícelo no lo maldigas. Sé tu mismo y acéptate tal como eres, con toda tu perfección y tu imperfección porque al hacerlo aplastas tu ego. ¡Aquieta tu mente, detenla y purifícala! Deja fluir tu voz genuina, permite que te ilumine y te conecte con la esencia, el éter, lo verdadero. Tu luz fluirá, a eso se refería Jesús “Vosotros sois la luz del mundo” Ilumínate y se lumbrera a los demás, así entenderás que tu alma es todo lo que el ego no es y que sólo tienes ausencia de luz en tu interior.

En el estado de Carolina del Norte el Reverendo Charles Worley se manifestó sugiriendo poner a los homosexuales y lesbianas en campos centrados con vallas eléctricas. Personas como el Reverendo son los llamados santos que hablan de humildad y modestia, pero cuando los miras a los ojos no encontrarás un ego tan refinado en ninguna otra persona. Su ego ha adoptado la vestimenta de la religión o la santidad. 

Respuesta a su ego: El amor es contrario al miedo, la ignorancia y a la decadencia espiritual que existe en aquellos dominados por su lado oscuro. Todavía la verdadera voz del alma, la voz que ama, la que provee la sabiduría y la inteligencia hace recordarnos que es el amor quien todo lo alcanza, todo lo puede y todo lo redime.

www.timeofmetanoia.org
Copyright © 2010-2013 Time of Metanoia. Todos los Derechos Reservados. 

12 de junio de 2012

La misoginia; El auspiciador y la que lo padece

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la ONU en 1948, se reconoce que “todas las personas nacen libres, iguales en dignidad y derechos, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”, esta igualdad esencial no puede ser desconocida sin que se atente contra la dignidad de la persona.

¿Odio y desprecio a las mujeres?
Si bien ante la ley todos los seres humanos somos iguales, la realidad y específicamente la biología y la religión imponen diferencias que han sido utilizadas para que las personas sean tratadas de diferente manera, según su sexo. En el caso de las mujeres, se ha mantenido la idea de que son inferiores respecto de los hombres. Esta idea ha sido defendida por personajes religiosos y personajes influyentes como los filósofos griegos Platón y su discípulo Aristóteles. El primero decía que Dios había hecho sólo al hombre una criatura divina, y el segundo identificó a la mujer como ser defectuoso y de inferior inteligencia. Sócrates las ignoraba completamente. Otros como Martín Lutero, Pablo de Tarso, Tertuliano, San Ambrosio, San Agustín de Hipona, San Timoteo, Nicolás Maquiavelo, Friedrich Nietzsche y muchos más han expresado sus prejuicios sociales y discriminatorios hacia la mujer. Esta conducta se le conoce como misoginia mientras otros les llaman machismo.

El significado de la misoginia y su historia
La misoginia es muy antigua, “Myso” en griego significa odio, y “gyno” mujer, por lo cual de acuerdo a su etimología, un misógino es quien odia al sexo femenino. El diccionario define misógino como: Aquél que odia o siente rechazo hacia las mujeres y define al machismo de esta manera: Actitud y comportamiento de quien discrimina o minusvalora a las mujeres por considerarlas inferiores respecto de los hombres.

A veces ese rechazo o trato despectivo hacia las mujeres se puede detectar en las distintas relaciones de un hombre con una mujer. Puede que sea de un modo expresivo; físico o verbal, otras en forma indirecta, a través del menosprecio o humillación. Es típico que dicho comportamiento en contra de la mujer se puede observar por parte del jefe, de un padre, de un marido, de un hermano o de un supuesto amigo. Pero sin duda la relación más peligrosa puede ser la del marido. Un ejemplo de ello lo vemos en la película “Slipping with the enemy”.  Tratar a las mujeres como “objeto” o “posesión” queda plasmado desde los tiempos bíblicos que refuerzan la misoginia contra las mujeres. De hecho uno de los mandamientos así lo confirma:

"No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo." Éxodo 20: 1

Evidentemente el otro mandamiento; “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, crea una contradicción entre los mismos. A menos que en ese concepto de “prójimo” se estuviese excluyendo por completo a la mujer, (como era la norma), entonces podríamos entender los relatos bíblicos en los que se discriminan brutalmente contra la mujer. El hombre no hubiese permitido bajo ningún concepto que se le tratara como un objeto.

¿Dios creó a la mujer para sufrir de misoginia?
Algunos de los personajes religiosos y pensadores influyentes del pasado mencionados en párrafos anteriores fueron representantes o exponentes religiosos, lo que llega ser paradójico al ser estos los llamados a promover la igualdad y no lo contrario.  Esta antigua conducta puede ser rastreada hasta los orígenes de los relatos bíblicos comenzando en Génesis. En los relatos de la Creación de nuestra especie Dios creó primero al hombre, luego a todas las especies de animales y luego por último a la mujer para que le sirviera de ayuda/compañía al hombre, dado que al parecer los animales no cumplían con tal propósito. Infiere que se crea la mujer exclusivamente como posesión para el hombre. Pero al no poder pasar por alto el “issue” de que la mujer era necesaria para la reproducción de la especie tuvieron que incorporarla finalmente.  No se pudo obviar semejante verdad, como tampoco manipularla por los sacerdotes o escribas de la antigüedad otorgándole el último lugar en la creación. Esto da paso a como se crea a este “ser” femenino y como incluirlo en la historia de manera que se mantuviera por debajo del hombre.

¿Cómo se creó  al “ser” femenino?
Aún se mantiene un debate basado en los dos relatos de la Creación. Uno señala que fueron creados hombre y hembra simultáneamente, hay que resaltar que este primer relato del Génesis es sin embargo simétrico:
"Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó," Génesis 1: 27. El otro relato indica que fue de la costilla del hombre que sale la mujer. Génesis 2: 22. Esta versión por supuesto fue la que más auge y apoyo tuvo entre los sacerdotes, escribas, entre otros…¡todos hombres, por supuesto!. Ellos a cargo de guardar la palabra de Dios, lo que dio paso a que esta versión se impusiera a la mujer por mandato divino. La mayoría de los propagadores de la fe judía, cristiana o islámica tomaron en cuenta ese relato del Génesis a la hora de explicar la naturaleza de la mujer, su rol en la sociedad y en el mundo. Claramente los hombres por imposición se aseguran que las mujeres entiendan su rol en la sociedad, en el mundo… “sujeción” y “sumisión” al hombre.

Al hacerlas responsable de la caída del hombre, pretexto sugestivo de ser indignas por su falta de obediencia a Dios. Esto según los relatos en Génesis 3:16 . La parte final de ese versículo dice: “… y tu deseo será para tu marido, y el se enseñoreará de ti.” Desde entonces las cosas son así en el mundo religioso… “por mandato y orden divino”.

En la antigua Roma la mujer, al menos hasta el imperio romano nunca pudo despojarse de esa estigma. El cristianismo perpetuó ese criterio que se heredó del judaísmo. Este estilo de conducta hacia la mujer se ha mantenido con pocas variantes en la historia como pretexto para otorgar a la mujer un trato discriminatorio, de desigualdad y en ocasiones de desprecio. Acciones que están íntimamente ligada a una conformación estructural patriarcal de la sociedad como lo vemos en la Biblia. Desde esa perspectiva misógina de la sociedad, la mujer se expone a la violencia, en todas las manifestaciones que la violencia asume.

"Si la mujer fuera buena, Dios tendría una"
Sacha Guitry

La mujer en el mundo hebreo
Hoy difícilmente nos imaginamos hasta qué extremos llegó en el mundo antiguo y religioso la discriminación contra la mujer. Las religiones orientales llegaban a negarle la naturaleza humana, atribuyéndole la de animal. El culto de Mithra, que señoreó en todo el imperio romano en los comienzos de la difusión del cristianismo, excluía radicalmente a las mujeres.

El mundo hebreo se nos muestra con una religión exclusiva de varones. Filón de Alejandría unos de los filósofos más renombrados del judaísmo nos cuenta que toda la vida pública, con sus discusiones y negocios, en paz y en guerra, eran cosa de hombres. La mujer vivía completamente marginada y su deber era quedarse en la casa y vivir en retiro. Este separatismo estaba reflejado en las leyes imperantes: la mujer era indigna de participar en la mayoría de las fiestas religiosas, no podía estudiar la Torá ni participar en modo alguno en el servicio del santuario. No se aceptaba en juicio alguno el testimonio de una mujer, salvo en problemas estrictamente familiares. Estaba obligada a un ritual permanente de purificación, especialmente en las fechas que tenían algo que ver con lo sexual (la menstruación o el parto). De ahí que el nacimiento de una niña se considerase una desgracia. Rabbi Simeón ben Jochai escribe en el año 150: "Todos se alegran con el nacimiento de un varón. Todos se entristecen por el de una niña" ¡Imagínese!, un hijo es una bendición de Dios sin importar su sexo, pero ellos los religiosos a cargo de las escrituras bíblicas no lo entendían aún.

En fin, la mujer se consideraba como posesión del marido. Estaba confinada a las faenas domésticas, no podía salir de casa sino a lo necesario y convenientemente vigilada. No podía conversar a solas con ningún hombre so pena de ser considerada como indigna y hasta adúltera. Ante cualquier sospecha de infidelidad, debía someterse a la prueba de los celos (Num 5, 12-18). En caso de poligamia estaba obligada a tolerar otras mujeres. Siempre se atribuía a ella la esterilidad de la pareja. La discriminación en caso de adulterio era radical. Esta humillación, sobre todo en el campo religioso llegaba a castigos y situaciones increíbles y penosas, inclusive a la muerte.

Tres veces al día todo judío varón rezaba así: "Bendito seas tú, Señor, porque no me has hecho gentil, mujer o esclavo". A lo que la mujer debía responder, agachada la cabeza: "Bendito sea el Señor que me ha creado según su voluntad". Y el rabinismo de la época de Jesús repetía tercamente que "mucho mejor sería que la Ley desapareciera entre las llamas, antes que ser entregada a las mujeres".

Las mujeres y Jesús
Ese era el mundo en que se movió Jesús. Estas, las costumbres en las que fue educado. Desde entonces como vemos a lo largo de la Biblia la mujer (con excepción de unas pocas) no tiene un papel de importancia que no sea el de reproducción otorgado en Génesis. En el Antiguo Testamento podemos encontrar historias de heroínas, como Ester o Débora, pero estos personajes femeninos están colocados para defender el nacionalismo religioso judío y en ningún momento mejoran la imagen sobre la mujer que tiene la Biblia. En algunos pasajes del Nuevo Testamento la actitud de Jesús frente a las mujeres es diferente (Jn 8:1-11, Jn 4:7-26, Jn 11:25-27, Jn 20, Mt 15:21-28, Mc 7:24-30, etc.)  respecto al tratamiento que dan al sexo femenino otros hombres célebres en los anteriores textos bíblicos.

Las consideraciones y el amor de Jesús a las mujeres
Por su apertura al amor y su fina sensibilidad la mujer está especialmente capacitada para comprender el mensaje de Jesús. Por ello, el Maestro no dudó en revelarles verdades profundísimas sobre su misterio, a la mujer samaritana le declaró que Dios es Espíritu y que no debemos adorarlo en Jerusalén o en un monte, sino "en espíritu y en verdad". Él mismo se presenta a ella como el Mesías prometido (Jn 4, 24.26). A Marta, la hermana de Lázaro, le dice que Él es la resurrección y la vida (Jn 11, 26). A María Magdalena le da a entender que su Padre Celestial es también Padre de todos los hombres (Jn 20, 17). Las mujeres comprenden el lenguaje del amor, que es el núcleo del mensaje de Jesús.

Jesús habla con ellas con naturalidad y respeto. Les permitió que le siguieran de cerca, que le sirvieran con sus bienes (Lc 8, 1-3). Esto era inaceptable en ese tiempo. Jesús rompió con los esquemas socioculturales de su época. Les corrigió con amor y respeto, cuando fue necesario, para enseñarles. A su Madre la fue elevando a un plano superior, a una nueva maternidad, que está por encima de los lazos de la sangre  (Lc 2, 49; Jn 2, 4; Mt 12, 48). A las mujeres que lloraban en el camino al Calvario les pidió que sus lágrimas las reservasen para quienes estaban lejos de Dios, a fin de atraerles a la conversión (Lc 23, 28). Les premió su fe, confianza y amor con milagros: a la mujer del flujo de sangre y a la hija de Jairo (Mt 9, 18-26). A la suegra de Simón Pedro (Mc 1, 29-39). Al hijo de la viuda de Naín (Lc 7, 11-17). A la hija de la cananea (Mc 7, 24-30). A la mujer encorvada (Lc 13, 18-22). Jesús fue amoroso con estas mujeres y supo consolarlas en sus sufrimientos.

Jesús acepta la amistad de las hermanas de Lázaro, Marta y María, que lo acogen en su casa con solicitud y escuchan con atención sus palabras (Lc 10, 38-42). La amistad es un valor humano, y Jesús era verdadero hombre. ¿Cómo iba él a despreciar un valor humano? Jesús las perdonaba, cuando estaban arrepentidas (Jn 8, 1-11; Lc 7, 36-50; Jn 4, 7-42). Jesús llama a las mujeres a ser apóstol de su resurrección (Jn 20, 17) convirtiéndose así en las primeras enviadas a llevar la buena nueva de la victoria de Jesús.

Sin embargo, Jesús no desconocía la realidad de los problemas de la adúltera, de la Samaritana, de María Magdalena. Sabía que ellas podían alcanzar la iluminación de sus almas, por su capacidad de amar. Jesús ve en ella un reflejo espléndido del amor de Dios, una criatura llamada a la alta vocación de madre, de esposa, de hija y líder. Jesús lega a todos los hombres un magnífico ejemplo del trato que merece la mujer.

El Apóstol Pablo
Es un fiel exponente de la misógina en la sociedad antigua, sus palabras en 1 de Corintios sellaron y confirmaron a su mejor entendimiento la jerarquía entre la divinidad y los hombres y estos con las mujeres en la sociedad con relación a Dios.

"Ahora bien, quiero que entiendan que Cristo es cabeza de todo hombre, mientras que el hombre es cabeza de la mujer y Dios es cabeza de Cristo." I Cor 11:3

Este es uno de los pasajes favoritos de los misógonos, de los machistas, abusadores y transgresores de los derechos de la mujer. Imagínese la Biblia los respalda desde Génesis, según sus escritores. Pablo lo confirma ¿Que más podemos esperar?…sólo lo que hizo Jesús. Pero pocos desean “olvidar” lo enseñado en la antigüedad, le es difícil aceptar las enseñanzas de Jesús, por el contrario desean perpetuar la conducta discriminatoria contra la mujer con el único fin de poder y control. Otorgando más validez a lo expresado “por otros” sin considerar apenas lo que hizo y enseñó Jesús al respecto.

Jesús vino a salvar e iluminar a todos
Nadie quedaba excluido, mucho menos, la mujer, en quien Jesús puso tanta confianza. Dios personificado en Jesús se hizo hombre a través de una mujer, quizás está acción del Creador trata de decirnos algo sobre el valor que El le confiere a la mujer y que muchos machistas olvidan… confió su nacimiento y cedió su cuidado a una mujer. Desde los tiempos de la creación ha sido así, desde entonces ningún ser humano viene a la vida si no es a través de una mujer, varón o hembra por igual.

Lamentablemente la misoginia sigue existiendo, lo vemos en personalidades públicas, en personas que nos encontramos en nuestra vida cotidiana, en el mundo religioso en muchas relaciones interpersonales que originan muchos actos de violencia contra las mujeres en todos los ámbitos. Tradicionalmente diversas religiones han relegado a una segunda posición a las mujeres considerándose esas prácticas machistas. En múltiples ocasiones son descalificadas para determinados cargos u oficios solo por ser mujer. En la jerarquía eclesiástica del cristianismo católico, por ejemplo, se dan los casos en que las mujeres que asciendan a mayores posiciones son monjas o hermana superioras. Esto no sólo sucede en la religiones, el campo laboral es otro ejemplo de marginación al sexo femenino, en el matrimonio donde el maltrato es aceptado en nombre del amor.

Si Dios creó uno o al otro primero es inmaterial para Dios, me parece que fue el hombre que se adjudicó por conveniencias unas convicciones que impuso unilateralmente a la mujer con el pretexto de control y poder. Dios creó a los seres humanos, a la pareja en igualdad de condiciones, a fin de que se apoyaran emocionalmente y espiritualmente. Recordemos, "Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó," Génesis 1: 27. Personalmente deseo ver a todos los humanos en igualdad de condiciones, porque a fin de cuenta todos somos Uno…los hijos de Dios.


Copyright © 2010-2013 Time of Metanoia. Todos los Derechos Reservados. 

30 de mayo de 2012

El manipulador(a) ¿Quién está detrás?

La manipulación, la depredación de la voluntad ajena

A continuación se presenta de manera superficial algunos de los tipos de manipulación, algunas características del manipulador(a)  para que pueda reconocerlo. Como veremos, el mismo Jesús sufrió por este tipo 
de conducta... nadie esta fuera del alcance de este peligroso desorden psíquico.

La manipulación es una conducta ejercida cuando un individuo o grupo de individuos toman control de forma poco escrupulosa de su libertad, su conducta, sus sentimientos y pensamientos. El propósito es que la persona víctima de manipulación esté al servicio de sus necesidades, caprichos e intereses. Puede presentarse en cualquiera de los sectores de la política, la sociedad, la religión y el sector laboral, entre otros. Es una conducta que cada día es más grave, resultando en consecuencias desastrosas. Esto está comprobado científicamente ya que los efectos de la manipulación sobre la víctima son la enfermedad o la muerte. Los manipuladores(a) utilizan la persuasión o sugestión con el propósito de limitar las capacidades críticas o de autocrítica de la víctima, interviniendo directamente en la voluntad o juicio del manipulado(a).

Este tipo de conducta está en la categoría de desorden psíquico que afecta a individuos de todos las clases sociales. Una persona manipuladora puede presentarse como un individuo simpático(a) o no, incluso como una víctima. Utilizan a otros sin remordimientos con un objetivo narcisista de poder tomar ventaja de los demás. Suelen apoyarse en la persuación, mentira, seducción y coacción por fuerza o amenaza. La manipulación psíquica puede ser una de las herramientas de ciertas formas de tortura mental, emocional y espiritual. Este comportamiento desviado o perverso puede ser por un desorden de la personalidad, cuyas causas se remontan a la infancia o a la educación del manipulador(a).

La manipulación se presenta en las relaciones interpersonales con rasgos patológicos en las que una o ambas personas tienen un estilo de relación interpersonal desequilibrado. Esto se debe a conflictos adquiridos en el desarrollo de su personalidad que le impiden respetar la libertad de los demás. Puede darse en cualquier tipo de relación, pero es más compleja y difícil de sobrellevar cuando se trata de un ser querido. En ese caso, cuando la víctima es un familiar directo y tiene sentimientos de culpa o una errónea interpretación de su rol en la relación no encuentra defensa ante esa conducta. Otra de sus víctimas son las personas con personalidades más débiles o dependientes quienes tienden a ser más vulnerables frente a ellos. El hecho de no poder enfrentarlos genera un círculo vicioso que acentúa dichas características. Aunque los casos más notables se observan entre matrimonios y la familia inmediata, esto no excluye los otros sectores de la sociedad, de hecho como veremos más adelante el propio Jesús no estuvo excento de esta conducta.


La importancia para su vida; reconocer a un manipulador(a)

El manipulador(a) es un especialista en disfraces y es un actor con la capacidad de interpretar varios personajes. En cuanto al personaje son capaces de emplear de todo tipo, desde el simpático(a), víctima (los más usado) hasta el de dictador(a). Utilizan el papel o el disfraz más conveniente para cada ocasión que se le presente con el fin de “manipular” a los demás. En un principio se presentan como personas encantadoras, víctimas del mundo y la mala suerte. Piden mucho, dan muy poco y cuando dan lo hacen a cambio de un beneficio propio, generalmente oculto. Para alcanzar sus objetivos no escatiman en esfuerzos, logrando así generar en otros sentimientos de pena, interpretando uno de sus papeles favoritos, el de víctima. Esa es la razón por la que resulta tan difícil detectarlos en una sociedad llena de ellos. El manipulador(a) quiere lograr que el otro haga lo que él quiere sin que su víctima se de cuenta y con la menor resistencia posible. Nunca reconoce sus defectos y errores pero aún así consigue que los otros lo toleren por su gran habilidad de socialización y persuasión.

Las personas manipuladoras son concientes de sus estrategias. Usualmente utilizan sus pérdidas y fracasos como herramienta para conseguir que lo ayuden y así alcanzar alguna ventaja o beneficio monetario.  Les encanta proyectar pena, aunque a sus espaldas se siente satisfecho de haber logrado que usted haga exactamente lo que él deseaba.

Los manipuladores se muestran muy seguros de sí mismos. Son las típicas personas que creen saber de todo, especialmente si se destacan en algún tema o grupo en particular de su entorno social, religioso, político, etc. En su interior aunque logran disimularlo son muy ambiciosos. Al principio tratan de ser agradables, pero cuando ya se han “ganado” su confianza comienzan a mentir y a mostrarse egoístas.
Agotan a las personas que los rodean y perjudican a los demás con sus pedidos, haciendo sentir a los demás frustrados, desilusionados y defraudados. Son intolerantes y actúan sobre los puntos débiles de quienes desean obtener un beneficio, aprovechándose de ellos. Nunca tienen en cuenta las necesidades del otro, aunque las utilizan como argumentos para alcanzar sus propias metas. No les importa lo que usted le dice, sólo le importa que usted le escuche.

Los tipos de manipulación

La manipulación simpatica o persuasiva
El manipulador(a) utiliza la persuasión de una forma “dulce” para lograr lo que quiere. El manipulador(a) simpático lo es sólo hasta cierto límite. Cuando interferimos en su poder, en su territorio enfrentándolo se transforma al instante, pasando a su personaje paranoico, autoritario e intransigente.  Cuando le negamos algo, se vuelve irónico, sarcástico e incluso malévolo. Al igual que cualquier otro manipulador(a) no soporta las observaciones, críticas o reproches.

La manipulación egocéntrica
Es la que se usa en busca de un beneficio personal. Es la favorita de las personas a las que les gusta el poder, el dinero, el reconocimiento, la fama, entre otros. Generalmente el manipulador(a) egocéntrico es un allegado que está tan concentrado en su objetivo que no logra ver lo negativo de su comportamiento. Es difícil discutir con la persona y hacerle cambiar de opinión dado que piensa que el o ella hacen todo correcto.

La manipulación malintencionada
Basada en la falsedad más sórdida. Con ella sólo se busca de forma consciente y voluntaria, la destrucción de la otra persona. La persona manipuladora por excelencia trabaja en la sombra y puede ser muy apreciada en su entorno. Un rostro amable detrás del que se esconde un ser malintencionado. Generalmente se identifica como una persona que no reconoce sus errores y es paranoica, ya que teme ser descubierto por su entorno y perder su prestigio y credibilidad. Puede manipular a través de terceros para lograr sus fines.

Los manipuladores religiosos o doctrinales


Con esta poca información podemos entender que una persona “manipuladora” es una persona con la que nos tropezaremos en algún momento de nuestras vidas. ¿Pero qué sucede si nos encontramos con personas manipuladoras representando un papel o disfraz en algún círculo social, laboral, político o religioso? 
Puede ser muy agobiante tener a un manipulador(a) cerca en cualquier ámbito social. Por ejemplo, esta conducta en el grupo social religioso es un obstáculo para el desarrollo mental, sicológico y espiritual del propio “manipulador(a)” , de sus allegados y todos los de su entorno. Su conducta es contradictoria al alejarse de los principios de amor, bondad, consideración, honestidad, integridad, respeto, tolerancia, entre otros proclamados por Jesús. Representa un reto para los que le rodean debido a que puede ser difícil tenerle confianza. Además de las congruencias de sus acciones, por ser estas opositoras, encuentran un contraste serio a las enseñanzas espirituales de Jesús.

Jesús fue el primero en respetar nuestras desiciones, nuestra voluntad, El nos exhortó, nos recomendó el camino a seguir.  No nos impuso nada, no nos obligó a creerle o seguirle… El respetó la voluntad de Dios que nos había otorgado de antemano, el libre albedrío…

La vida de Jesús no fue excenta de los manipuladores(a) de hecho presenta un claro ejemplo de manipulación ejercida por un grupo de individuos. El pueblo “escogido” y sus representantes religiosos manipularon a Pilatos para que este cumpliera con sus intereses…la cruxificción y muerte de Jesús… ¿La razón? Jesús era una amenaza para sus convicciones, era una amenaza para sus estilos de vida, era una amenaza para culminar con las manipulaciones religiosas ejercidas por este grupo de individuos..Así de injustos e inhumanos pueden ser los manipuladores(a) desean eliminar, destruir la reputación de todo aquel que los confronta.

Los frutos del espíritu...una buena señal
La ausencia de amor, de los frutos del espíritu, la falta de escrúpulos son las primeras señales que usted podrá observar del “manipulador(a)” una vez que se haya dado tiempo en conocerlo más a fondo, más allá del papel de simpático(a). Se dará cuenta usted que el “manipulador(a)” se siente más cómodo con las viejas costumbres y las enseñanzas del pasado donde se predominaba el control de otros a través de la manipulación, temor, fuerza y condenación…lo opuesto a lo enseñado por Jesús.

Los manipuladores con base en la religión o doctrinas representan una amenaza seria a los individuos que se exponen a ellos, pueden verse expuestos a perder u obviar sus propios principios, su propia voluntad y su propia conducta. Sus acciones y mensajes pueden inducirlo a confusión, al punto de afectar su salud mental y física debido a lo desgastante que puede ser los manipuladores en esta área.

En la primera parte de las escrituras de la Biblia se encuentran varios personajes que representan unas conductas manipuladoras y controladoras como lo fue Absalon, Acab y su esposa Jetzabel, entre otros. Aunque parezca contradictorio a algunos de los que gustan de manipular conocen el paradero hacia donde sus acciones los lleva, pero la incomprensión de su condición no les permite alejarse debido que tal conducta es la única que les brinda control, poder y seguridad en sí mismo. Lo que les permite pensar con seguridad de que ellos no correrán con la misma suerte de los manipuladores del pasado. Ellos no se ven así mismos actuando como manipuladores a pesar que sus acciones lo confirman. Su justificación es basada en la interpretación de las escrituras de sus respectivas religiones o doctrinas, sintiéndose con la autoridad de no hacer cambios de conducta…aún conociendo el ejemplo que nos brindó Jesús a la oposición de este tipo de comportamiento. Repito, Jesús fue el primero en respetar nuestras desiciones, nuestra voluntad, El nos exhortó, no nos impuso nada, no nos obligó a creerle o seguirle… El respeto la voluntad del Padre que nos había otorgado de antemano el libre albedrío… Entonces, ¿Quién está detrás de este tipo de comportamiento? ¿Conteste la pregunta y cuídese?


Copyright © 2010-2013 Time of Metanoia. Todos los Derechos Reservados.