Frase o Cita de esta semana:

"Nacer es el comienzo de un viaje que la muerte no detiene, por el contrario, esa transformación, esa liberación le permite al alma liberarse del cuerpo, esto permite seguir el viaje hacía la eternidad donde nos encontraremos con nuestra Divinidad"
Time of Metanoia

3 de enero de 2011

Lo que Dios no creó I, las fronteras

Indiscutiblemente el libre albedrío otorgado por el Creador no ha sido comprendido, esto lo demuestra nuestra incapacidad de ejercer influencias constructivas para llevar a cabo las principales razones para lo que fuimos creados, antagonizando constantemente muchas veces de maneras devastadoras como si nuestra naturaleza sólo fuese evocar nuestra faceta destructiva, imperialista, separatista, racista, entre otras.

Desde la creación Dios nos otorgó la autoridad sobre todo lo creado, confiando en nuestro juicio para protegernos a nosotros mismos y a la Tierra otorgada, no creo división alguna, no eligió a unos en especial sobre otros, eso incluyendo las tierras. Desde los relatos antiguos  la tierra tenía un valor significativo para todos. En la época de los romanos, por ejemplo,  los emperadores otorgaban la tierra conquistada a sus notables comandantes. Otro  ejemplo se encuentra en la Biblia cuando se relata el momento en que el Faraón de Egipto cedió unos terrenos a los hermanos de José, la llegada de las 12 tribus a Israel a tierra de Egipto. También señala el caso de Abraham y su sobrino cuando decidieron dividirse la tierra que al parecer no tenían dueño. Asi de sencillo era el proceso de adquirir tierras, pasar de un territorio a otro, pero lo que daba el verdadero sentido de pertenencia es que el que se apropiaba de la tierra la trabajaba para cultivarla...para que de ella rindiera frutos.

Ese proceso natural era interrumpido por los deseos de conquista de algunos, de arrogancia de otros o abuso de poder que propiciaba a la invasión de aquellos usualmente los menos afortunados o débiles, dando paso a que los pueblos comensaran a trincherarse. El más fuerte con un gran ejército, con más poder atropellaba a los que vivían en paz y armonía con su tierra, su gente y su familia.  Muchas veces el deseo de conquista y grandeza humana se hacía en nombre de Dios, o porque Dios lo autorizaba u ordenaba.  Dios deseaba quitar tierras a unos para dárselas a otros esto sin importar si en el proceso se asesinaban a mujeres, niños, hombres... su creación, sus hijos. 

¿Cómo podemos explicar esto? ¿Cómo podemos pensar que Dios es el que dicta se cometa tal abuso, tal atrocidad? Cuando Jesús dijo que el reino de Dios es para los débiles, que El es nuestro refugio quién cambio eso entonces…el hombre basado en sus malas interpretaciones sobre los mensajes de Dios o peor aún justificando sus actos en nombre de Dios.

Toda nuestra creación, pertenece a una mente llena de sabiduría en todas las ciencias, astronomías, bilogías etc para crear tan perfecto entorno para sus habitantes...majestuosa creación que relacionadas entre sí, unidas crean nuestro mundo...un paraíso, una belleza que solo es superada por el amor de Dios que aún sostiene nuestro mundo y que pocos hemos tenido la capacidad de imitar.

Esta Tierra fue creada para todos los seres humanos vivientes, creados por Dios, por lo tanto, como el creado se convierte en propiedad de su creador según nuestras leyes terrenales pensamos que lo que por guerra se ha conquistado nos pertenece. Nos auto proclamamos dueños de una Tierra que no es nuestra, creyendo que sólo pertenece a la raza humana que la habitará eternamente hasta que su Creador lo permita. Pero, lo que sucede en realidad es que usted y yo estamos de paso en esta tierra, en este mundo en el que nos aferramos, nos afanamos...conductas que difieren con el deseo de estar, partir al Reino de Dios. Jesús dijo  que su Reino no era de este mundo, hablaba del mundo espiritual, es en ese mundo que usted y yo vamos a estar.

Antes de proseguir, que el lazo de propiedad que nos une a nuestro creador es el lazo de amor no el de la Tierra, ella puede desaparecer pero el amor que nos une al Creador es eterno. El otorgó la vida, la creación, el mundo y nos ubicó en esta bella esfera para que al igual que él experimentáramos el proceso de crear nuestra experiencia.  No solicitó nada, sólo deseaba que nuestra especie recordara quiénes eran realmente; seres llenos de luz quienes crearían un mundo de luz. Nos olvidamos de ese propósito y como consecuencia muy pronto comenzamos a perder el brillo, la luz que debemos emitir de nuestro Creador como espejo reflector. Hemos puesto nuestros deseos, nuestros propósitos olvidando los del Creador, ese mundo de luz cada vez más tenue, sin brillo, gran parte extinguiéndose.

Nada aquí abajo en la Tierra, en los mares, en el cielo  es nuestro, pero el ser humano  se ha apropiado de tierras que deberían ser para el disfrute de todos, hemos establecido fronteras, limites de paso impidiendo así  la capacidad de movimiento para que puedan ir  a cualquier lugar de la Tierra sin necesidad de visas o permisos de entrada o salida, ¿Ese fue el mundo pensado por Dios para nosotros?, pero nosotros lo hemos convertido en un mundo de intolerancia, de divisiones fronterisas, en un mundo con poca luz y sin mucho brillo.

Esto acontece desde los tiempos antiguos, las fortalezas, los castillos, el muro de Berlín, la muralla de China, el muro de USA con Mexico, por mencionar algunos. No olvidemos los puestos que vigilan las fronteras de cada país, pero aún así los llamamos hermanos. ¿Un hermano tiene que pedir permiso para entrar a su casa?, ¿A su tierra? o ¿Por lo menos la de su padre por conducta de herencia?…hemos permitido que se nos limite el derecho de movimiento como se hacen con los animales en los zoológicos, aún a ellos se les viola sus derechos de libertad y movimiento. Al igual que en el pasado, todo con la excusa de proteger al pueblo, o ¿Para controlarlo?. Algunas veces con razón otras sin ellas.

Fue un mundo creado para compartirlo en armonía, en paz y para todos, sin límites ni fronteras… ¿En qué lo hemos convertido? en un mundo lejos de los propósitos para los cuales fue creado.


"Dios no creó las fronteras, las diferencias entre las razas, las diferentes religiones... sólo creo una Tierra... para todos, una raza... la humana, una religión... el amor al prójimo como a ti mismo, por eso me angustio por la ignorancia del hombre".    H. Díaz


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30 de diciembre de 2010

El poder de elegir

Cada vez que decido intentar lo que hago es elegir, cambio el curso de esta vida en cuya presencia estoy, tratando día a día de ver la perfección en todo lo que me rodea. No resulta fácil hacerlo pero cuando observo con detenimiento y silencio el ritmo de la vida, sus destellos en cada ser que camina en la avenida, puedo concluir que no hay imperfección. No me refiero a las cosas agradables que pueda ver; el niño jugando en el parque, la joven pareja que estrena una casa nueva, el comerciante que cierra el día con estimables ganancias y sonríe, sino aquellas que miro con reservas, el joven drogado en la esquina quien nunca se sacia, la mujer de la noche quien espera a su cliente, el asesino que sale absuelto por un jurado que delibera a favor de la “justicia”, hijos peleando una guerra en tierra extraña muchas veces desconociendo la razón de tal lucha, la mujer violada la cual nunca se recupera de esa “tragedia”, crímenes por odio racial, robos, secuestros a lo que llamaríamos decadencia social, moral y espiritual.

Perfección es precisamente el maravilloso poder para decidir quiénes somos, el libre albedrío para escoger no entre la vida de pecado o la vida de santidad como nos han enseñado las religiones, sino quiénes queremos ser. Queremos construir o destruir, amar o vivir en el temor constante, todo lo decidimos sólo nosotros. En cada una de estas decisiones, Dios nos habla y nos demuestra que nos ama de tal manera que nos deja ser libres, aún si lo que escoges no te favorezca, El sabe que hay un propósito en la decisión que has tomado que quizás ni tú mismo lo puedas entender, pero lo que existe es pura perfección aún en medio de lo que llamas tragedia.

El joven drogado escoge introducir en su cuerpo sustancias que destruyen su sistema lo que no es desconocido para él, pero escoge eso, se le enseñó que al tomar esa decisión Dios se apartaba de él, sería castigado en el fuego eterno y así lo creyó, se siente indigno y cada día su oscuridad aumenta. Pero su decisión tuvo un propósito, acercarlo a Dios porque realmente Dios no se aleja de nosotros, nos sigue amando, la decisión de este individuo sería encontrar a Dios a través del camino, a través de sus llagas, a través de su soledad, del hambre, del abandono y aunque nunca pudiese abandonar el acto y en esta vida terminara con una sobredosis, en ese último momento se encontraría con el de la mirada dulce que lo recibiría con los brazos abiertos.



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26 de diciembre de 2010

Nuestra Metanoia

Nuestra metanoia, nuestra transformación, nuestro re enfoque nos motiva a compartirlo  con el fin de ayudar a otros a profundizar, reflexionar sobre los caminos, pensamientos, manifestaciones y afirmaciones realizadas en el pasado. Una vez Buda les dijo a sus seguidores: Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.

Esas palabras de quien una vez fue un príncipe como tantas otras de grandes maestros y sabios nos brindaron luz para realizar esa transformación y despertar a una verdad absoluta, un encuentro de nosotros mismos con la realidad sobre todo lo que nos rodea, tanto en el aspecto físico como espiritual.

Comunicar nuestra metanoia nos expone a muchos señalamientos, pero recordamos un pensamiento de Mahoma  “Di la verdad aunque sea amarga. Di la verdad aún contra ti mismo” ese pensamiento nos llevó a la reflexión dando paso a la liberación de pensamientos acumulados y callados por años…llevándonos a nuestra verdad.

Los textos Sagrados de todas las religiones persiguen de una manera u otra los caminos, las enseñanzas de su Dios, de su Creador, de su Divinidad entre otros nombres, dando paso a un sin fin de religiones, no ya un conjunto de ritos y costumbres, sino un medio que hemos utilizado para separarnos. Jonathan Swift dijo una vez “Tenemos bastantes religiones para odiarnos unos a otros, pero no las suficientes para amarnos”. Este pensamiento expresa una gran verdad: Dios no es religión es más que eso…es Amor, pero muchos utilizan las religiones como enlace para llegar al Creador, lo ven como  medio de unificación, pero por la intolerancia a las creencias del prójimo se convierte en elemento de separación, lo que les lleva a olvidar en ocasiones lo que debería ser la meta de todas las religiones, la búsqueda del medio que los pueda poner cara a cara con el Creador.

Si unimos todos los sucesos de los últimos 20 Siglos y las distintas posturas asumidas por las iglesias, sacerdotes, pastores, ministros, gobernantes, emperadores, faraones, por mencionar algunos, nos lleva al compromiso de profundizar e interpretar el mensaje más allá de las interpretaciones simbólicas, tradicionales y culturales. Las mismas que fueron sujetas a interpretaciones circunstanciales, presiones indebidas o convenientes transformaciones según el momento histórico y político que atravesaba la humanidad en tiempos pasados.

El mismo Jesús estableció hablarle al pueblo por medio de parábolas estableciendo una diferencia como le transmitía el mensaje al pueblo vs a los apostoles según nos relata San Mateo 13:11.

Jesús les dijo: “Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; más a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden”.

Evidentemente, muchos de los secretos y misterios del reino del que habló Jesús pueden que hayan sido mal interpretados,  todo lo hablado, lo manifestado, lo afirmado nos obliga a profundizar, para tener el acceso a esos secretos que Jesús habló, más allá de las palabras escritas, que siempre están sujetas a interpretación de manera colectiva o individual.

Durante mucho tiempo hemos buscado en la profundidad del mensaje dejado por Jesús y de otros maestros, esa verdad que nos establece las Escrituras y que fue intoxicada con el pensamiento humano a través de sus redactores, permitiendo que se haya diluido el mismo. En este sentido recordamos a Gandhi cuando una vez mencionó que nunca hay que pactar con el error, aun cuando aparezca sostenido por textos sagrados.

Juan Pablo II dijo; “En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos con profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios”

Todo nos parece indicar que el verdadero mensaje está más allá de las palabras escritas y/o interpretadas por nuestros antepasados…Continuamos en esa búsqueda, persiguiendo la verdad del verdadero mensaje…en el camino nos encontramos otras almas sedientas de ese conocimiento, de respuestas a preguntas e inquietudes y con las mismas desilusiones provocadas por la religión. Es entonces que le dimos paso a nuestra metanoia, a nuestro re enfoque… comenzando por asimilar los mensajes bíblicos desde un ángulo más intenso, más profundo, más espiritual, más natural y más simple.


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